Manual de Señalización Vial de Colombia 2024 (Resolución 20243040045005 del Ministerio de Transporte), capítulo 4, semaforización. El Manual no remite a ninguna norma técnica colombiana para el semáforo como equipo; lo exigible es el capítulo 4. Un semáforo es el dispositivo que regula la circulación de vehículos, ciclistas y peatones donde sus trayectorias confluyen, y asigna el derecho de paso de forma secuencial con luces roja, amarilla y verde, operadas por una unidad de control local que puede estar o no conectada a una central de tránsito (4.1). Su instalación, operación, mantenimiento y reparación están a cargo de la autoridad de tránsito o de quien ella delegue, y la autorización para instalarlo exige verificar los criterios mínimos y las normas técnicas; está prohibido instalar señales u otros elementos que obstaculicen la visibilidad de un semáforo (4.1.2). El capítulo los clasifica por el conflicto que regulan: para el control de vehículos, para paso peatonal exclusivo, con módulos sonoros para peatones con limitación visual, y especiales, entre ellos los intermitentes y los de regulación de carriles (4.1.4).
Lo físico que todo semáforo comparte (4.2.2): la cabeza es el conjunto visible; una cara son los módulos luminosos orientados en una misma dirección, normalmente tres para el control vehicular, con un máximo de cinco, y dos para el peatonal, o uno si la tecnología emite las dos señales; cada cara se compone de módulos luminosos, visera y, de forma opcional, placa de contraste. El módulo luminoso emite la señal luminosa con diodos LED, de forma independiente para el rojo, el amarillo y el verde; el Manual recomienda el LED por su visibilidad, su estabilidad y un tiempo de servicio de más de cinco años (4.2.2.2). Los lentes de control vehicular son circulares; los peatonales, circulares o rectangulares; hay dos diámetros nominales, 20 cm y 30 cm, y para instalación nueva en vías con velocidad máxima permitida superior a 50 km/h se recomienda el de 30 cm; la indicación debe distinguirse desde 300 m en condiciones atmosféricas normales, y las flechas direccionales desde 60 m; las únicas inscripciones admitidas son flechas y pictogramas de peatón o de bicicleta, nunca palabras (4.2.2.3). La visera va encima o alrededor de cada módulo para que el sol no lo haga parecer encendido y para que la señal sólo se vea desde donde está enfocada (4.2.2.4). La placa de contraste, cuando se usa, es de fondo oscuro sin brillo y no retrorreflectivo, con un ancho mínimo del doble del ancho de la cara (4.2.2.5).
Las indicaciones (4.4.1 y 4.4.3): verde autoriza el paso; amarillo advierte que el verde terminó y el rojo está por iniciar; rojo ordena detenerse antes de la línea de detención; nunca se pasa de verde a rojo sin amarillo; el amarillo intermitente ordena cruzar con precaución y el rojo intermitente opera como una señal SR-01 PARE. Montaje (4.5.2, Tabla 4-3): la parte inferior de la cara queda entre 2,5 m y 4,5 m sobre el piso en poste vertical, y entre 4,5 m y 6,0 m en ménsula o suspendida por cables; las caras de un mismo poste van a la misma cota de alineación. El mantenimiento sigue las recomendaciones del fabricante, con un esquema preventivo periódico y registro de las labores (4.9).
El housing es el cuerpo del conjunto que el capítulo 4 denomina cabeza o módulo semafórico (4.2.2): la carcasa que aloja los módulos luminosos y sostiene las viseras, sin luces ni lente. Lo que el Manual le exige al cuerpo lo exige a través de su fijación: los elementos que unen el semáforo al poste deben permitir ajustes angulares, verticales y horizontales de cada cara (4.2.1). El mantenimiento preventivo del conjunto, dentro del esquema del numeral 4.9, consiste en limpiar el lente y la visera, revisar los empaques y el apriete de los herrajes, y comprobar que ninguna luz haya perdido luminosidad frente a las demás; los repuestos del conjunto son el módulo LED, el lente, la visera y los herrajes de fijación.