Manual de Señalización Vial de Colombia 2024 (Resolución 20243040045005 del Ministerio de Transporte), capítulo 5, otros dispositivos para la regulación del tránsito. Según el numeral 5.1, estos dispositivos existen para apoyar, resaltar o reforzar el mensaje que ya entrega otra señalización o la propia condición de la vía; para indicar la presencia de elementos físicos que generan riesgo y la geometría de la vía; para controlar físicamente el encauzamiento lateral o longitudinal de los usuarios; para contribuir a la gestión de la velocidad; y para apoyar la gestión del tránsito y aumentar la visibilidad. Ninguno reemplaza a la señal ni a la línea de demarcación: las refuerza.
El numeral 5.2 los reparte en tres funciones. Los indicadores de alineamiento, segregadores y limitadores entregan información visual adicional sobre el alineamiento y la geometría de la vía y refuerzan la segregación entre actores, modos o movimientos; los marcadores de obstáculos advierten la presencia de elementos que la vía necesita pero que son un riesgo si se impactan; y los reductores de velocidad la controlan físicamente. El numeral 5.3 define a los primeros como dispositivos rígidos o flexibles, de alta resistencia a la compresión y a la flexión, adicionales a la señalización vertical y horizontal, que se disponen en la vía por un tiempo determinado, a criterio del profesional idóneo, para segregar usuarios en áreas determinadas o para indicar limitaciones en la circulación; el 5.3.3 los divide en dispositivos de piso y dispositivos verticales.
El numeral 5.3.2 fija las condiciones de uso que aplican a todos. No se emplean para ocultar deficiencias del diseño geométrico: mitigan riesgos transitoriamente mientras se implementan acciones permanentes. En medidas de urbanismo táctico o de pacificación del tránsito se orientan a un comportamiento deseado y, alcanzado, pueden retirarse y reutilizarse en otro entorno. Se evita el uso redundante, porque los anclajes dañan la carpeta asfáltica, y se prefieren alternativas que reduzcan o eliminen anclajes y faciliten poner y quitar. Su vida útil es limitada, así que la reposición y el mantenimiento continuo se prevén desde el proyecto. Y su disposición es resultado de un estudio técnico y de gestión de la demanda elaborado por un profesional idóneo, en el marco de la responsabilidad de la autoridad de tránsito o de la entidad responsable de la infraestructura.
Los separadores de carril y bordillos son dispositivos de piso del numeral 5.3.4: reguladores del tránsito, transitorios o permanentes, que además de guiar al conductor delimitando, segregando o limitando la circulación obran como demarcaciones elevadas. Las dimensiones de ese numeral admiten una tolerancia de ± 3 mm, y el Manual admite otros dispositivos que igualen o superen sus parámetros en funcionalidad, uniformidad del diseño y propiedades físicas de los materiales, previa verificación de esas características.
La figura del Manual para este grupo es el bordillo (5.3.4.4). Tiene doble funcionalidad: indicador de alineamiento, que disuade de cruzar la línea que establece, y segregador longitudinal discontinuo cuando hay que reforzar el mensaje de las líneas de demarcación, por ejemplo en carriles exclusivos de transporte masivo, en líneas continuas de vías bidireccionales, en isletas y en achurados. De ese doble uso salen las dos clases. El bordillo traspasable mide como máximo 8 cm de alto, 15 cm de ancho y 40 cm de largo, con la inclinación mayor en el costado por el que circulan los vehículos autorizados a pasar. El bordillo no traspasable mide 20 cm de ancho y 15 cm de alto, con longitud variable; cuando segrega carriles exclusivos de transporte público colectivo o masivo lleva la inclinación mayor del lado del carril dedicado, para que el bus lo cruce en una emergencia o por un vehículo averiado, y una cara casi vertical del lado opuesto, para que no lo crucen vehículos no autorizados; en ese caso su color es amarillo. Los dos tienen borde superior redondeado y base rectangular. Su color típico es el amarillo, que varía según la demarcación que refuerzan, con pintura de propiedades reflectivas; cuando el uso es principalmente como delineador llevan elementos retrorreflectivos en las caras perpendiculares al flujo vehicular. El Manual pide materiales de alta resistencia mecánica al impacto y al desgaste por fricción, y para la fijación al pavimento admite espigos, pernos u otros sistemas, con la condición de que en el mantenimiento no queden superficies puntiagudas sobresalientes si hay desprendimiento, ruptura o deterioro.
La ubicación sigue el plano de diseño de señalización, verificando en la vía el área necesaria para la instalación y la durabilidad, sin traslapes entre piezas ni con otros elementos de segregación o delimitación, ni con sumideros o uniones del pavimento; la separación longitudinal entre dos elementos consecutivos se recomienda entre 0,10 m y 2,0 m (Figura 5-7). El numeral 5.3.4.6 describe la figura vecina, el segregador temporal, que segrega y regula el tránsito en forma temporal: amarillo, con bordes superiores redondeados y forma de bóveda de cañón de 25 cm de alto y 30 a 40 cm de ancho, que no se usa en vías con velocidad máxima permitida igual o superior a 60 km/h. Cada ficha dice a qué figura corresponde el producto; los productos del grupo que el Manual no describe con una figura propia se enmarcan en el numeral 5.3.4.